LA AUDACIA Y EL CALCULO - KIRCHNER 2003-2010
Beatriz Sarlo – Editorial Sudamericana
Beatriz Sarlo es una intelectual brillante. Sobre esto no hay lugar a la menor duda. Graduada en Letras, escribió innumerables libros y artículos, además de enseñar en prestigiosas universidades del exterior. Politicamente siempre estuvo comprometida con alguna ideología, casi se podría decir que con todas, excepto el liberalismo. Sus claras referencias al teorico del nazismo Carl Schmitt la emparentan con regiones ideologicas desde siempre inaceptables. Sus lecturas de Ernesto Laclau la coloca en ese punto de intersección que hay entre la racionalidad y la irracionalidad en política. Hoy se cataloga de “social demócrata” aunque bajo ese ambiguo rotulo, se esconden muchos que desde el derrumbe del sistema socialista en 1989 han optado por camuflar sus nombres y sus ideas. Beatriz Sarlo fue en su momento una ferviente sostenedora de las ideas comunistas pero en su versión maoísta. Es obvio que a partir de ahí tuvo numerosos giros en su pensamiento.
El libro en análisis llega en momentos en que su nombre trasciende las fronteras del “mundo intelectual y literario” para ser conocida por sectores menos interesados en esta clase de temas. Si vamos a atenernos al titulo del libro, esperábamos un estudio sobre Kirchner. Pues bien, no hay tal cosa. En todo caso al ex presidente le dedica específicamente las ultimas 30 paginas de las 236 que tiene el libro, aunque con la aclaración importante que las mismas no tienen ni con mucho, la brillantez de los restantes capítulos. Es que debo confesar, que leer el libro es una delicia. O para precisar mas, una delicia literaria. Cada una de las frases de sus distintos capítulos es una obra de orfebrería. Ella es una orfebre literaria. Este estilo quizas lo debe haber heredado de cuando era una excelente critica literaria. Despues, con los años, da la impresión que se dedico a la teoría de la comunicación y algunas disciplinas conexas. Se advierte también la influencia de la teoría del discurso, enfoque críptico si los hay, a través del cual sus mas conocidos expositores, Ernesto Laclau entre otros, escriben en un lenguaje que por lo menos para mi, es ininteligible. Solo el incomparable estilo de Sarlo le permite usarlo en términos que el profano puede entender.
El problema de Beatriz Sarlo es que por lo menos en este libro no enhebra sus “frases de orfebrería”. De tal suerte, que uno no sabe al final que es lo que realmente sostiene. O,como se diría en sociología o ciencia política, “las explicaciones se deben enmarcar en una teoría”. La teoría es para el lector lo que la brújula para el navegante. Pues bien, en Sarlo esta brújula no existe. Y esto no nos permite saber de donde viene y hacia donde va. O quizas sea una triquiñuela deliberada e inteligentemente construida por Beatriz Sarlo para lograr ese objetivo.
El libro para colmo parece mas bien un rejuntado de artículos, mas que un estudio organizado en capítulos sobre Kirchner y su gobierno. En el primer capitulo nos explica la política es lo que se ve por televisión y asi nos hace desfilar con mirada impiadosa y por momentos cruel, a numerosos personajes de la farandula y de la política. Lo que se puede extraer de esta especie de introducción es que para Beatriz Sarlo la política es la dimensión de lo simbolico y del discurso. Despues de eso, nada mas. En el siguiente capitulo-articulo Sarlo nos habla y bien del “animal político en la web”. Y esto esta muy bien porque es fundamental para entender algunos aspectos de la política moderna. Lo que esta mal es lo que ya dije antes, después de multiples frases “enjoyadas” no sabemos cual es para Sarlo el rol que verdaderamente están jugando las redes sociales en el mundo político moderno. Para decirlo en la prosa de W. Benjamin, pareciera que Sarlo se pierde en la “estética de la política”. Esto queda muy claro cuando en otro capitulo analiza el controvertido programa en Canal 7 “6,7,8”. Si es una critica al programa y a los intelectuales políticos y pseudo intelectuales que lo protagonizan, estos deben estar encantados con ese estilo. Cualquier intelectual distanciado ideológicamente de Sarlo querria se analizado por ella. Es en este capitulo en que llega a su mas alto nivel estético mas no analítico. Creo además que cuando Sarlo estuvo en ese programa, algunas de cuyas partes impac taron a los medios y a las redes sociales, el corto circuito dialectico que tuvo con uno de sus protagonistas es por que ella es una “astilla del mismo palo”. Un intelectual liberal, por ejemplo, no seria nunca invitado ni este aceptaría participar del mismo. Sarlo asistió porque tiene al igual que los otros preocupaciones por definir quien es progresista o cual es el rol de la izquierda o si los populismos latinoamericanos son legitimos o no, como lo sostiene Ernesto Laclau. En fin, son estas disquisiciones ideologicas de miles de intelectuales de todo el mundo que después que implosiono el mundo marxista-socialista se quedaron sin saber bien ni como denominarse ni que decir.
Para finalizar, como ya lo afirme, el capitulo referido a Nestor Kirchner y su gobierno decae mucho en calidad estética y apenas si sobrepasa el nivel de un análisis periodístico escrito a la ligera.
Por Sofanor Novillo Corvalan
Profesor Emerito de la Unversidad Catolica de Cordoba y ex Profesor por concurso de Sociologia en la Universidad Nacional de Cordoba